SEMBRAR BISONTES

Pintando aquellos extraños bisontes en libretas y papeles. Así pasaba el tiempo mientras el profesor explicaba, cualquiera que fuera la asignatura. La mayoría de profesores le habían dejado por imposible. El resto alentaba su obsesión, con la esperanza de que si la cultivaba con ahínco acabara convirtiéndose en ilustrador o pintor. No sabían lo que hacían. Un día repartió por el camino que llevaba hasta el colegio todos los dibujos que había hecho, unos cuantos cientos. Cuando hubo acabado, una ventisca se alzó y se llevó por los aires todas sus obras. Al día siguiente, justo antes de empezar las clases, una estampida de bisontes arrasó el colegio y los campos colindantes. Se suspendieron las clases durante días, y nos alegramos. A decir verdad, también nos alegramos de que no hubiera dibujado lobos.

Sembrar bisontes. Fuente:  http://abcnews.go.com/images/International/AP_week_in_pictures_banksy_jef_150227.jpg
Sembrar bisontes. Fuente: http://abcnews.go.com/images/International/AP_week_in_pictures_banksy_jef_150227.jpg

 

LAS PRIMERAS PALABRAS

Este se va a enterar de lo que vale un peine, repetía una y otra vez. Al mismo tiempo, saltaba alrededor de su profesor con el mismo entusiasmo de un niño con un juguete nuevo. Peine. Este se va a enterar. Vale. Por algún extraño motivo, que el profesor no alcanzaba a vislumbrar, aquellas palabras y combinadas de aquella manera le hacían mucha gracia y se había obsesionado con ellas. Las repetía una y otra vez a la menor ocasión. Al principio, al profesor le hacía gracia pero ya a estas alturas estaba francamente contrariado. ¡Vamos!, gritó una vez más, con voz autoritaria, ¡Por todos los océanos, tienes que aprender más palabras, Illiyldi, no te puedes quedar varado en esa frase!. El delfín modificado genéticamente no le hizo ni caso. Continuó saltando y jugando en el agua sin esperar el permiso del hombre.

El océano. Fotografía de Hiroshi Sugimoto. Fuente: http://landonepp.umwblogs.org/2014/10/02/hiroshi-sugimoto/
El océano. Fotografía de Hiroshi Sugimoto. Fuente: http://landonepp.umwblogs.org/2014/10/02/hiroshi-sugimoto/

EL ENTERADO

Este se va a enterar de lo que vale un peine, masculló el profesor mientras miraba fijamente al alumno. El chico había estado lanzando aviones de papel durante buena parte de la clase y ahora, por fin, le había pillado in fraganti, avión en mano a punto de ser lanzado. El adolescente, en lugar de mostrarse contrito, exclamó: ¡A ver, profe, yo estoy bien enterado del precio de los peines, en todo caso tendrá que enterarse usted!. El resto de la clase rió. El profesor apretó los dientes y se pasó la mano derecha por la calva, como si se mesara un cabello en realidad inexistente, o pretendiera apaciguar la fiebre.

Niños en la escuela. Deleitosa (Cáceres, 1951). La fotografía es de Eugene Smith y forma parte del reportaje que hizo en el año 1951 sobre el pueblo de Deleitosa. Fuente: http://www.magnumphotos.com/C.aspx?VP3=SearchResult&VBID=24PVHK3VRMTUP&SMLS=1&RW=1278&RH=702
Niños en la escuela. Deleitosa (Cáceres, 1951). La fotografía es de Eugene Smith y forma parte del reportaje que hizo en el año 1951 sobre el pueblo de Deleitosa. Fuente: http://www.magnumphotos.com/C.aspx?VP3=SearchResult&VBID=24PVHK3VRMTUP&SMLS=1&RW=1278&RH=702